HANWAY SUPERA EL RETO DE LA IV RIDER 1000 CON DOS MODELOS: RAW CAFE RACER 125 Y X-RAY 125

El pasado 7 de mayo se celebró la cuarta edición de la Rider 1000. No se trata de una competición sino más bien de un reto personal para los participantes que tienen que cubrir los 1.000 km de recorrido por carreteras de montaña, y aún más en particular para Juan Muns y José Ángel Saz que concluyeron la prueba con sendas Hanway Raw Café Racer 125 y Hanway X-Ray 125.

La Rider 1000 es una cita obligada para cualquier aficionado a la motocicleta en Cataluña. Un evento en el que no se premia la velocidad sino la regularidad y resistencia de los participantes recorriendo los 1.000 km de su recorrido por vías públicas en menos de 20 horas. Ya que no es una competición, no hay clasificaciones ni trofeos, excepto la satisfacción personal de haber acabado este desafío que todos los años convoca el Moto Club Manresa. Pero en el caso de Juan Muns (56 años) y José Ángel Saz (49 años) tiene una doble recompensa para cada uno ya que tuvieron la osadía de participar con motos Hanway de 125 cc, algo poco usual ya que la mayoría de los participantes lo hace con cilindradas entorno a los 1.000 cc. De hecho, han sido los únicos participantes de las cuatro ediciones de la Rider 1000 que han conseguido terminar en esta humilde cilindrada. Hubiera sido más apropiado inscribirse en las categorías Rider 500 ó 300 que recurrían a un recorrido de 500 ó 300 km, pero estaba claro que se les quedaba pequeño el reto.

“Al margen del reto personal, se trataba de demostrar la fiabilidad de los modelos Hanway en una prueba tan dura, desmitificando la falta de robustez de los productos fabricados en China”, comenta José Ángel Saz. Juan Muns cuenta con un curriculum bastante experimentado en el mundo de las motos: participó en diferentes carreras, sobre todo de scooters en Cataluña, y fue mecánico en el equipo MotoGP de Sito Pons con Checa y Alberto Puig. Por su parte, José Ángel Saz es también un apasionado por las motos desde los 15 años, pero con experiencia más amateur. Ambos son los propietarios de la tienda-taller Big Bike en la calle Diputación de Barcelona, que es además Vendedor OficialHanway.

Para participar, Juan eligió la nueva naked-retro Hanway Raw Café 125, mientras que José Ángel, con sus 185 cm de altura se encontraba más cómodo en la supermotard Hanway X-Ray 125. Ambos modelos eran de serie, tan sólo contaban con unos prototipos de escapes homologados que había desarrollado Yasuni, la marca que les patrocinaba, y habían alargado ligeramente el desarrollo para rodar con más desahogo: piñón de ataque de un diente más en ambas motocicletas y corona de 2 dientes menos sólo en la X-Ray. Los neumáticos eran los originales en la X-Ray y unos Bridgestone en la Raw Café Racer, con un rodaje de 800 km listas para ingresar en el evento.

Ambos tomaron la salida de Manresa el 7 de mayo a las 6:20 de la mañana junto con otros cuatro pilotos (cada minuto salían a la vez 6 participantes). Las dos Hanway se encontraban muy a gusto en los trazados de las carreteras de montaña, pero incluso sacaban ventaja a las motos de mayor cilindrada: “Con una 1.000 cc tienes una autonomía de unos 200 km y, al ser tantos participantes, se formaban largas colas en las escasas gasolineras del recorrido para ser atendidos con la correspondiente pérdida de tiempo”, aclara Juan Muns. Con las Hanway, en cambio, contaban con una autonomía de 400 km, y eso suponían dos repostajes. Incluso se permitieron una larga parada de hora y media para comer un menú consistente con chorizo y huevos fritos, frente a los brevísimos minutos de parada con comidas y bebidas energéticas del resto de los participantes.

En las cuestas arriba, las Hanway Raw y X-Ray eran adelantadas por las potentes mecánicas del resto de asistentes, pero en cuanto alcanzaban la cima volvían a superarlos cuesta abajo. La etapa más dura del recorrido fueron los últimos 150 km, a partir del noveno control en Solsona donde hicieron presencia la lluvia y el frío en las carreteras del Pirineo. Pero ni siquiera en esas condiciones tan duras mostraron queja alguna las Hanway completando el recorrido de nuevo en Manresa a la 1:15 de la madrugada. En total, casi 19 horas empleadas, sin apurar las 20 horas límite que fijaba la organización. Descontando, la hora y media de la comida, las Hanway Raw Café Racer y X-Ray emplearon 17 horas 30 minutos (sin contar el tiempo de los dos repostajes) para recorrer los 1.000 km, lo que hace una velocidad media de poco más de 57 km/h, nada mal para sendas 125 cc en carreteras de montaña.

Juan y José Ángel están inmortalizados con sus respectivas Hanway Raw Café Racer y Hanway X-Ray en el Photocall del “Hall of Fame 2016” de la Rider 1000 en su primera página, junto con el resto de los 750 participantes de los 850 que lograron terminar esta cuarta edición, todo un hito histórico para las dos únicas motos de 125 cc que lo han conseguido.

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